Durante el devenir de lo que se ha dado en llamar civilización, hasta hoy, han ido surgiendo hordas de personajillos acomplejados, que desde sus nichos de poder, primacía e intolerancia, dotados de un sentimiento posesivo, con su arrogante autocomplacencia, se hunden ante el más mínimo atisbo de contrariedad. Respondiendo, con un comportamiento abyecto que se manifiesta generalmente en forma de violencia, en cualquiera de sus diversas variantes (física, psicológica, vejaciones, acoso, maltrato, mobbing laboral, dominación), ejercida cobardemente sobre las personas en circunstancias de debilidad.
Estos actos que ocurren en las sociedades habitadas por seres presuntamente racionales, no tienen parangón en la naturaleza. Entre animales, a lo sumo, puede aparecer algún elemento descarriado, abusón o graciosillo. Ejemplo: (en una colonia de pingüinos)
Estos actos que ocurren en las sociedades habitadas por seres presuntamente racionales, no tienen parangón en la naturaleza. Entre animales, a lo sumo, puede aparecer algún elemento descarriado, abusón o graciosillo. Ejemplo: (en una colonia de pingüinos)
1 comentario:
El pingüino mete collejas...jajaja...muy bueno....
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