El poeta escribiría; si no eres capaz de perdonar, preocúpate, se ha dañado tu corazón.
El cardiólogo, con esos antecedentes, sugerirá el implante de uno artificial.
Sólo el anciano te dirá, que mires hacía tu interior. Porque quien no comete errores, lo más probable es que esté ya, ¡muerto!
El cardiólogo, con esos antecedentes, sugerirá el implante de uno artificial.
Sólo el anciano te dirá, que mires hacía tu interior. Porque quien no comete errores, lo más probable es que esté ya, ¡muerto!
No hay comentarios:
Publicar un comentario