12 junio 2009

Hay cosas que no cambian




Siete y veinte de la mañana, esperando el autobús. Es siempre lo mismo, como un patrón definido por la genética o un estúpido arraigo cultural. Tipos que pasan en sus coches, giro de cabeza hacía la ventanilla para diseccionar con mirada de búho, a la moza que aguarda en la parada. Y en ese gesto escrutador van dejando un reguero de babas que salpica la calzada. Sin lugar a dudas, algunos tipos son parientes del Cromañón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una manera elegante de describir a los salidossss.